Cosas de vikingos

Hace unos mil años, los vikingos estaban más ocupados en defender sus pueblos que en saquear otras costas. Hoy, sus defensas le pueden amargar el día a los automovilistas.

Defensas vikingas que rompen el asfalto.
Los postes de las empalizadas buscan volver a la luz mil años más tarde. (Foto: Gretel Hjurberger, gentileza de Norrtelje Tidning)

Con la primavera, cuando el hielo y la nieve ya no cubren las carreteras suecas, se nota el daño que causan las variaciones de temperatura. Se advierte particularmente en las carreteras rurales, que tienen una capa delgada de asfalto vertida sobre un camino preexistente y sin grandes trabajos de preparación.

Pero en algunos puntos de Roslagen, en la costa norte de Estocolmo, no son grietas o baches los que causan pinchaduras y reventones. Son los extremos de postes enterrados que rompen la capa de asfalto y amenazan los neumáticos de los vehículos que pasan por el lugar.

Es un fenómeno que se repite a intervalos de varios años, pero es bien conocido para el servicio de mantenimiento vial: una cuadrilla de trabajadores hace un pozo alrededor del trozo de madera que emerge de las profundidades y lo corta con una motosierra. Luego tapan el agujero con asfalto y suelen pasar varios años hasta que sean necesario repetir la operación.

¿Pero que son estos postes?
Son restos de empalizadas sumergidas por los pobladores vikingos hace unos mil años, postes y troncos de varios metros de longitud, que clavaban en el fondo marino hasta que la punta quedara oculta algo más de un metro bajo el agua. Estas empalizadas rodeaban los amarraderos de los asentamiento vikingos y cruzaban los canales que se introducían hacia los asentamientos costa adentro. Constituían una defensa efectiva: los vikingos usaban embarcaciones muy chatas, casi sin calado, mientras los invasores contaban con barcos de mayor calado, con quilla. Los vikingos podían navegar por encima de las empalizadas mientras los barcos de los potenciales invasores quedaban varados.

La elevación natural del terrreno, y obras de canalización siglos atrás, secaron la red de canales. Muchos caminos y localidades se asientan sobre terrenos que fueron fondos lacustres o marinos.  Y son los movimientos telúricos, y las fuerzan que se generan al congelarse y descongelarse el suelo, que empujan los postes de las empalizadas incesantemente a la superficie, de manera lenta y segura.

Y por unos días, la punta de un poste que algunos vikingos clavaron con gran esfuerzo bajo el agua para defenderse, sale a la luz, para sorpresa de sus sucesores en tierra escandinava.

Una nota en sueco sobre el tema, del diario local de la zona de Roslagen.